Por: Bertha Flores Ramos
En Estados Unidos de Norteamérica, los Mexicanos sufrimos la discriminación. Los más afectados somos los Oaxaqueños. La discriminación no viene solamente de los anglosajones, sino también de los propios connacionales. Escuchen la forma en que se expresan de nosotros. Eso ha hecho que nos cohibamos y seamos demasiado tímidos. Los propios mexicanos nos están aplastando. En mi trabajo escuché un comentario un poco irónico "los oaxaqueños ahorrativos." Quiza su educación no le permitió decir "codos o tacaños" como se dice vulgarmente.
"Los "oaxaquitas" son personas muy ahorrativas, nunca se compran nada. Porque no se lo pueden llevar a su Estado, ya que está tan lejos". Yo hubiese querido levantarme de mi asiento y ponerme a discutir con esta persona. Aunque tal vez no me sentiría una ignorante para tomar en cuenta lo que dijo. A ella no le hubiese parecido que yo le dijiese "daime" en lugar de "quarter" como se les dice a los de Nayarit. Esto es real y yo con esto solo quiero darles un mensaje.
Mi mensaje es el que cuando lo leas piensa, que no se necesita ser de Oaxaca para ser ahorrativo. Si alguna vez te sentiste asustado porque alguien te discriminó, piensa que somos mexicanos. Para Dios somos iguales, estamos luchando por esa igualdad, para que la practiquemos, cada individuo en la vida diaria de este planeta nuestro.
Los Mixtecos hemos aprendido a organizarnos. Estamos dando ejemplo a nuestros compatriotas, de nuestra capacidad. Hemos alcanzado respeto y admiración en los medios de comunicación, entre académicos, antropólogos e historiadores. Esos son los frutos de nuestra dignidad, ganada con activismo.
Vamos por un buen camino porque no estamos cruzados de brazos.