A todos los medios de comunicación, nacionales e internacionales
A todas las organizaciones solidarias de los trabajadores migrantes
A los consulados mexicanos en los Estados Unidos de Norteamérica
Al público en general
Hermanos todos,
El Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB), organización de base de trabajadores indígenas migrantes, protesta en los términos más fuertes la flagrante violación de los derechos humanos de los compatriotas mexicanos golpeados salvajemente por los oficiales del departamento del Alguacil Mayor en el Condado de Riverside.
Nosotros como trabajadores migrantes podemos atestiguar que la golpiza a Leticia Gonzales y a otro grupo de mexicanos grabado en video, no es un hecho aislado ni tampoco infrecuente. El clima de violencia hacia los trabajadores migrantes se ha estado fermentando desde hace varios años, como producto de intereses políticos mezquinos de la extrema derecha de políticos como Patrick Buchanan y la justificación de actitudes racistas que sus discursos anti-imigrantes generan al deshumanizar a los trabajadores migrantes con términos como ilegales. Esta actitud negativa de culpar a los trabajadores migrantes por los problemas económicos y sociales que enfrenta este país, y el estado de California en particular, se cristalizó claramente en noviembre de 1994 con la aprobación de la proposición 187. El público en general se dejó convencer de que los trabajadores migrantes sin documentos no tienen ningún derecho después de cruzar la frontera entre México y Estados Unidos.
Nosotros queremos manifestar antes que nada, que ningún ser humano es ilegal. También que, los derechos humanos a la vida y a la dignidad son universales y acompañan a todo ser humano en cualquier parte del mundo sin importar su estatus migratorio. Creemos que la manera en que se enfoca el llamado problema migratorio, que percibe a los trabajadores migrantes como delincuentes e ilegales y aunado a sentimientos racistas anti-imigrantes, ha causado una ola de abusos y violaciones de derechos humanos. Durante los pasados doce meses, la Comisión Nacional de Derechos Humanos reportó 406 casos de abusos y violaciones a trabajadores migrantes en manos de diferentes cuerpos policiacos en los estados fronterizos de México y Estados Unidos. Esto por supuesto es sólo una fracción del número total de abusos ya que la mayor parte de las violaciones de derechos humanos a trabajadores migrantes pasan desapercibidas por las instituciones oficiales y los medios de comunicación.
Esta ola de violencia debe parar. Los gobiernos de ambos países no sólo deben de comprometerse a que se haga justicia a este caso en particular grabado en video que acapara la atención del público en general, pero también se debe buscar una solución de fondo de la violencia que actualmente reina en la franja fronteriza, reconociendo los derechos humanos de los trabajadores migrantes sin importar su estatus migratorio y castigando realmente a los perpetradores de crímenes violentos y racistas que en contra de ellos se cometa.
Reconocemos también que así como la extrema derecha ganó la atención de la opinión pública aprobando la Proposición 187 y reeligiendo a Pete Wilson, quien promueve una plataforma anti-imigrante, las organizaciones de defensa de los derechos humanos y los luchadores por la justicia social tenemos que unirnos para ponerle un alto a la escalada violencia anti-imigrante.
POR EL RESPETO A LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS
La Coordinación General del FIOB