El año 1997 es un tiempo de elecciones para México. Se renovará la Camara de Diputados, varias gubernaturas y presidencias municipales, asi como por primera vez en la historia del pais, se nombrará por voto popular al jefe del gobierno de la ciudad de México. Desde enero del presente año, las fuerzas políticas nacionales arrancaron sus motores para esta contienda, sujetos a las "nuevas" reglas del codigo federal electoral (COFIPE) y que fue producto de la reforma electoral Zedillista, gravemente limitada por la cerrazon y la desesperación del partido oficial. En el estado de Oaxaca, se realizará el proceso político-electoral para elegir diputados federales y la lucha interna como externa. De los partidos políticos también ya ha empezado. En este asunto, las organizaciones indígenas como el FIOB, tienen que tomar una posición determinada, pues el proceso es de vital importancia para avanzar en la transformación democrática del pais. El FIOB en la región Mixteca Oaxaqueña, analiza desde ahora su posible participación en la actual lucha electoral, partiendo de los siguientes parámetros:
1.- Que nuestra participación sirva para consolidar el proyecto organizativo y político del FIOB.
2.- Que nuestra participación sirva para consolidar la defensa y el reconocimiento de los derechos indígenas.
3.- Que de darse una posible alianza electoral, se haga con una fuerza política comprometida con la lucha por la democracia en el pais.
4.- La alianza tiene que ser coyuntural y con compromisos muy claros independientemente de que se busque la participación electoral federal del FIOB en el actual proceso, se deberá continuar en la lucha por el reconocimiento y el ejercicio de la representación política de las comunidades indígenas en el pais. La campaña electoral debe servir para eso, es nuestro compromiso central.