10 años del TLCAN, desastre al campo
E
l primero de enero de 2004 se cumplirán 10 años de que los gobiernos mexicano, estadounidense y canadiense, firmaron el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Previo a ese momento hubo una amplia campaña propagandística en la que se aseguraba que este tratado iba a mejorar las condiciones de vida de millones de personas en los tres países. El entonces gobierno mexicano trataba de convencer a todos los habitantes del país y del mundo de que México entraba al "Primer Mundo", sin embargo la realidad nos muestra otra cara muy distinta.Los grandes perdedores de este tratado han sido la inmensa mayoría de los mexicanos y en especial los campesinos que al no contar con jugosos subsidios como los que el gobierno estadounidense ofrece a sus agricultores y al carecer de la tecnología con la que cuentan sus contrapartes de EEUU (que entre otras cosas les permite generar productos transgénico) no pueden competir equitativamente.
Los pequeños agricultores y los millones de mexicanos que habitan en las comunidades rurales de México, siguen sumidos en la pobreza y no han podido ver y mucho menos sentir el desarrollo económico y social del que se hablaba hace diez años. Por el contrario, la pobreza se ha acentuado y con ella la emigración de mexicanos hacia Estados Unidos, y esto a pesar del endurecimiento de la política migratoria de ese país la cual ha tenido un alto costo de vidas humanas.
Los precios del maíz, fríjol y café -tres de los principales cultivos del campo mexicano- han bajado entre el 40% y el 60% en los últimos años, mientras que el costo de vida ha subido más de 200%. Noventa y tres por ciento de los campesinos han sufrido de manera drástica la crisis del campo y el índice de pobreza rural es de 80%. ¿Es esto el ideal del TLCAN?
Para desnudar la triste realidad del campo mexicano, surgió el movimiento El campo no aguanta más, al que se incorporaron cientos de organizaciones sociales independientes - tanto agrupaciones indígenas, como campesinas y sindicatos- e incluso algunas organizaciones corporativizadas del PRI como la Confederación Nacional Campesina. El objetivo de dicho movimiento es demandar al gobierno mexicano la renegociación del TLCAN y la reforma del artículo 27 constitucional, entre otras cosas. En los últimos cinco meses , el movimiento "El campo no aguanta más" logró movilizar a cientos de miles de personas para presionar al gobierno para que brinde atención al campo mexicano en el que se producen alimentos de manera natural sin alteraciones genéticas.
Como resultado de sus demandas, lograron que el gobierno se sentará con ellos en varias ocasiones para negociar esta problemática nacional. Producto de dichas negociaciones fue el pacto entre el estado y los campesinos llamado "Acuerdo Nacional para el Campo: Por el Desarrollo de la Sociedad Rural, la Soberanía y Seguridad Alimentaria". Aunque hubo organizaciones que aceptaron este nuevo pacto, muchas otras no firmaron este documento y con justa razón pues la cantidad aprobada -2 mil 800 millones de pesos- para el desarrollo del campo es insuficiente para evitar su total hundimiento. Esto no va a lograr el cambio requerido, mientras que no se priorice la renegociación del TLCAN ya que éste ocasionó la competencia desigual, beneficiando sólo a 7% de los mexicanos.