Celebración de la Pascua Oaxaqueña en Fresno, California
Por: Leoncio Vásquez
![]() Foto: L.V.S La danza de los diablitos |
A
unos kilómetros de las casas donde viven algunas familias Mixtecas en el sureste de Fresno ya se podían ver los carros estacionados en las orillas de la calle, también se escuchaba claramente el sonido de la música de viento tocando el bailete (danza) de los Chareos. Al arribar más cerca se podía ver la gente reunida en familia disfrutando el día de Pascua y admirando la danza. Como no había una iglesia en dicho lugar, armaron una sombra en un ricón y ahí pusieron una imagen de Jesucristo con veladoras, velas y flores alrededor.Después de dos o tres bailetes más de los Chareos, le tocó el turno a la danza de los diablitos, quienes por cierto fueron los responsables de organizar la fiesta. Esta danza es muy popular en Nuu Yucu (Encima del Monte o San Miguel Cuevas) y en casi toda la Mixteca, tan es así que por doquier había adultos y niños disfrazados del supuesto "diablo". Portaban chalecos de piel, chivarras, mascadas, máscaras con cuernos y chicotes y bailaban mientras la Banda Hoz de Cuevas entonaba sus mejores chilenas. No faltó la presencia del "Mahoma", un personaje peculiar disfrazado de lo más curioso posible con su máscara negra e inventanto chistes para hacer reir a las personas. Todo esto ocurría mientras los presentes, los hombres por un lado y las mujeres por el otro (la costumbre es que cada género se pone en su propio lado) socializaban con el tradicional pulque. Como no había pulque de verdad mezclaron jugo de piña con un poco de alcohol para celebrar como en el pueblo: dos personas iban ofreciendo a todos el "pulque", una agarraba la jarra llena del preciado líquido y la otra sostenía la charola con los tres vasos para que tanto los dos que ofrecían la bebida como al que le ofrecían, bebieran juntos.
![]() Foto: L.V.S Juan Melecio de 8 años participa en la danza de los chareos, un legado que su padre le está enseñando ya que él también es miembro de la danza |
Pero como no todo era fiesta y danzas, llegado el momento se pusieron todos a rezar frente a la imagen. Después continuaron las danzas, mientras tanto los que tenían hambre podían pasar con las esposas de los organizadores del evento, pues ellas prepararon comida tradicional (mole y pozole) para vender y así recaudar fondos.
Al obscurecer los danzantes se cansaron y se retiraron a descansar o a cambiarse de ropa para prepararse a continuar la fiesta. En la noche, como es costumbre les tocó a los jovenes bailar con otro tipo de música, o sea con un grupo musical que interpretaba corridos, cumbias y baladas más modernas.
![]() Foto: L.V.S Dos niños imitando la danza de chareos con varitas |
Todo lo sucedido en la celebración de Pascua es una prueba más de que los oaxaqueños, en concreto los mixtecos, no dejamos nuestra cultura o costumbres atrás al llegar a este país. Lo curioso de la naturaleza humana es que siempre nos gusta mantenernos unidos con personas de nuestro mismo pueblo y región. Otras comunidades provenientes de otros países cuando emigraron a Estados Unidos se mantuvieron juntos. Así también pasa con nosotros los mixtecos: llega una familia a un lugar, luego siguen otras del mismo lugar de origen y al pasar del tiempo se multiplica el número de familias del mismo pueblo de Oaxaca que radican en la misma zona. Esto hace que entre todos puedan organizar actividades o fiestas que realizaban en sus pueblos de origen. Es interesante ver cómo esto se inculca en los niños mixtecos que nacen en este país.
Quisiera concluir diciendo que durante la fiesta de la Pascua pude notar dos cosas. Uno, que como mencioné antes, entre los danzantes habían niños nacidos en este país bailando. Los más pequeños actuaban como si estuvieran interpretando la danza de los Chareos, utilizaban varitas como si fueran sus machetes en un intento por dramatizar dicho bailete. Segundo, noté que dos niñitas corrían por un lado y por otro con sus trajes típicos: Shoó (enagüas), Sunu (blusas con figuras bordadas a mano) y ña ita cá nuu (mandil).