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Crear una institución
indígena, no indigenista
En diciembre de 1948, el gobierno
federal mexicano, creó al Instituto Nacional Indigenista (INI), con la
visión de promover que los pueblos y comunidades indígenas sean
sujetos de derecho y de su propio desarrollo integral, a través de una
acción rectora, normativa, corresponsable y concurrente con los tres
niveles de gobierno. Para lograr esto, se trazó la siguiente
misión: a) Formular e instrumentar la política gubernamental
para la promoción y defensa de los derechos, así como para el
desarrollo integral de los pueblos indígenas; b) Promover la
participación social organizada en el marco del reconocimiento a la
naturaleza pluricultural de México; c) Promover, en el conjunto de la
sociedad nacional, la justa valoración de las culturas
indígenas. Pese estos buenos diseños, no se
llevaron cabalmente a la práctica, ya que la política fue
siempre asimilatoria, en el sentido de que se pretendía adaptar,
“civilizar”, castellanizar, a los pueblos indígenas a una
cultura e idioma único nacional, ademas de que se cometió
etnocidio a toda la cultura indígena. No obstante, no contaban con que los indígenas
somos resistentes ante todo tipo de colonización y seguimos vivos con
la cultura milenaria de nuestros antepasados. La realidad es que el papel del INI ha sido rebazado por
los pueblos y las organizaciones indígenas, lo que significa que tiene
que renovarse en todos aspectos para estar de acuerdo al tiempo y los deseos
de los mismos indígenas. “La
buena noticia es que el INI será substituido por la Comisión
Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CNDPI), de modo
que sea un organismo descentralizado de la Administración
Pública Federal -como son el Instituto Federal Electoral y la
Comisión Nacional de Derechos Humanos- que cuente con autonomía
operativa, técnica, presupuestal y administrativa”. Esto fue lo
que afirmó el Ingeniero Huberto Aldaz Hernández, Director
General del INI, durante su visita a California, Estados Unidos, el 23 de
noviembre de 2001. Es de mucha importancia que se dé este paso tan necesario para que algunas acciones del pasado sean erradicadas y para que a través de esta nueva figura institucional se establezca una nueva relación del gobierno y los pueblos indígenas en México. Esperamos que los legisladores aprueben esta propuesta con sensibilidad, acatando la realidad de que los indígenas tenemos que estar en el lugar que nos corresponde con suficientes recursos económicos para el desarrollo de nuestras comunidades.. |
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