
Derogada la ley SB60 de las licencias
Los
señores Ñuu Savi (Mixtecos), dicen: ’ÄúNo
seas como la tortilla caliente que te volteen de un lado a otro, que cambies de
opinión de un momento a otro, que te manipulen, manejen como a un títere, tienes que ser recto en la vida’Äù. Esto les queda bien a los senadores y asambleistas de California, Estados Unidos, porque primero aprobaron y luego votaron en contra la ley SB60 que fue promovida por Gil Cedillo y firmada por
el exgobernador Gray Davis en septiembre de 2003, y que de haber entrado en
vigor el 1ro de enero de 2004, hubiera concedido lincencias de conducir a todas
las personas que residen en California sin distinción alguna de su condición migratoria.
Sin embargo, los senadores y asambleistas y el plumazo de Arnold
Schwarzenegger, actual gobernador de California, derogaron la ley SB60 el 4 de
diciembre, con la promesa de elaborar una mejor ley que eliminará el temor a
dar identificaciones a potenciales terroristas. Este argumento no tiene bases
que lo sustente ya que los que tumbaron las torres de Nueva York el 9/11/01, no
fueron personas ’Äúindocumentadas’Äù, ellos habían entrado con visas y el que tumbó el edificio federal de la ciudad de Oaklahoma el 4/19/95, era Timothy McVeigh, un ciudadano estadounidense. ¬øPor qué seguir temiendo a los migrantes que nada tienen que ver con el ’Äúterrorismo’Äù? Por su parte el gobierno federal mexicano y algunos gobernadores han reaccionado de una manera oportunista, autoproclamándose los defensores de los migrantes, sin embargo, esas posturas aunque sean bien intencionadas no tendrán ningún efecto en la política californiana o federal de los Estados Unidos. Los únicos que podemos hacer cambios somos los migrantes mediante la organización y participación cívica activa, y para muestra basta un botón.
La Hermandad Mexicana Nacional y decenas de organizaciones a las
que se unió el FIOB, convocamos a un Paro Cívico Estatal que se realizó de manera exitosa el 12 de diciembre, 2003. La respuesta fue muy positiva pues en esta fecha tan significativa para los mexicanos, miles de personas no fueron a trabajar, no hicieron compras y no mandaron a sus hijos a la escuela. Con ésto demostramos que los migrantes somos parte importante de la grandeza de California, contribuimos a la economía de este estado y al buen desarrollo de la vida cotidiana y no venimos para aprovecharnos de los recursos humanos o económicos de este estado, como dicen los repúblicanos conservadores.
Sin embargo reconocemos que esta estrategia
de presión tiene sus desventajas ya que en el aspecto laboral conlleva riesgos para los trabajadores de ser despedidos, y en el ámbito de la educación no está bien que los niños pierdan tiempo de aprendizaje. Es por ello que consideramos que lo que necesitamos hacer es organizarnos y dar la batalla en otro frente: llamar a los miles de residentes permanentes que ya tienen 5 años o más con sus
micas para que se hagan ciudadanos y se registren para votar, y los que ya son
ciudadanos pues que ejercen su derecho de voto cuando hay elecciones. Solamente
así se puede castigar a los políticos que no tienen principios firmes para que mantengan sus posturas.
