Los migrantes Oaxaqueños
Un ejemplo de Organización y Activismo Transfronterizo
Por: Leoncio Vásquez, Coordinador de Prensa y Propaganda del FIOB
Nayamín Martínez, Socióloga
Ponencia presentado en la Conferencia de Enlaces América en Chiccago en Junio de 2002.
I. Introducción
Desde la conformación de los Estado-Nación, las fronteras habían sido límites no sólo de territorios sino también de poblacionales. Por décadas, estas fronteras cumplieron su función de detener a los habitantes de los países en sus lugares de origen, sin embargo, con el avance de la tecnología, de los medios de comunicación, del incremento de las disparidades económicas entre países ricos y pobres, así como por los efectos devastadores causados por fenómenos naturales y conflictos sociales y políticos, ha habido un enorme incremento en los flujos migratorios internacionales.
Esta extensión de la migración internacional no sólo se ha reflejado en la emergencia de sociedades diversas y multiculturales, sino también en el surgimiento de nuevos conceptos y servicios que permitan entender y atender a los migrantes internacionales. ¿Cómo incorporar a estos millones de personas a las comunidades políticas y económicas de sus países de origen y de las sociedades receptoras? ¿Cómo brindarles servicios lingüistica y culturalmente apropiados? ¿Cómo ayudarlos a adaptarse al contexto cultural y social de los países que voluntaria o involuntariamente acogen a los migrantes? Estas son tan sólo algunas de las muchas interrogantes que surgen y para las cuales aún no hay muchas respuestas, pues la capacidad de adaptación y respuesta de los Estados y sus instituciones ha sido muy lenta. ¿Qué ha sucedido entonces? ¿Cómo han lidiado los migrantes internacionales con sus necesidades?
En el presente trabajo, les presentaré un ejemplo de cómo los migrantes -en este caso los que somos oriundos del estado de Oaxaca, México- hemos desarrollando formas innovativas de organización transfronteriza. Para comenzar, haré una breve descripción del por qué y el cómo migramos los Oaxaqueños. Posteriormente, explicaré los principales rasgos de las experiencias organizativas de los migrantes Oaxaqueños para al final enfocarme en el caso particular de la organización a la que pertenezco: el Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB).
II. Migración Oaxaqueña
Como ya es de todos conocido, la principal razón por la cual los mexicanos inmigramos principalmente a los Estados Unidos es por motivos económicos. Emigramos en busca de una mejor vida, de una manera de sobrevivir, y en el caso particular de nosotros los oaxaqueños, para poder continuar sosteniendo a nuestras comunidades de origen y nuestras tradiciones, como son los cargos y el tequio, que son tradiciones que datan de la época prehispánica. Los cargos se refiere tanto a desempeñar funciones de autoridades municipales y bienes comunales, hasta puestos relacionados con fiestas religiosas (como son las mayordomías). Por su parte el tequio se refiere al trabajo colectivo que cada miembro de la comunidad debe aportar para poder ser considerado como parte de dicha comunidad.
La pobreza que desde la época de la conquista predomina en Oaxaca, ha hecho que los oaxaqueños siempre tengamos una larga historia de emigración. Al principio, emigrábamos al interior de México, a estados como Veracruz, Sinaloa y Baja California. Sin embargo, desde comienzos de los años 60s, casi al final del Programa Bracero, los oaxaqueños comenzamos a cruzar la frontera hacia los Estados Unidos. En ese entonces comenzaron viniendo hombres solos que durante temporadas trabajaban acá y luego regresaban a sus pueblos. En los años 80s, la reforma de inmigración conocida como IRCA benefició a muchos de estos hombres que después pudieron legalizar a sus familias y es así como se da un incremento del número de migrantes oaxaqueños no sólo hombres sino también mujeres y niños. Hoy en día no se tienen estadísticas confiables de cuántos oaxaqueños habemos en Estados Unidos, sin embargo, basados en el trabajo organizativo que por más de diez años hemos realizado en el estado de California, y en un estudio elaborado por el Instituto de Estudio Rurales de California, estimamos que el número de oaxaqueños que habitamos en el Estado Dorado es superior a los 100,000.
II. Las organizaciones oaxaqueñas
La experiencia organizativa de las comunidades indígenas ha sido natural desde sus comunidades de origen, por medio de el tequio, las mayordomías y lo cargos. En las comunidades de origen nos organizamos para construir escuelas, iglesias, caminos, etc. y cada uno tiene la responsabilidad de cooperar con su tequio. Se forman varias mayordomías para encargarse de celebrar las fiestas patronales y todo individuo (hombre mayor) tiene que cumplir el cargo que la comunidad le asigna ya sea como miembro de un comité o como miembro de la autoridad local. Además, en ciertas comunidades se han formado pequeñas organizaciones para representar sus ideas y demandas frente al Gobierno estatal y federal.
Con el transcurso de la emigración, las comunidades llevaron consigo sus formas de vida en todos los sentidos. Sus experiencias organizativas continuaron e inclusive se hicieron más intensas para responder a los abusos de los patrones y de los gobiernos de los lugares de residencia y trabajo. Ejemplos de este tipo de organización son: el Comité Cívico Popular Mixteco, la Asociación Cívica Benito Juárez, la Organización del Pueblo Explotado y Oprimido y la Unidad Oaxaqueña entre otras. Estas organizaciones pequeñas se formaron desde sus comunidades de origen y reanudaron sus actividades en los lugares de inmigración como en Sinaloa, Baja California y en los Estados Unidos. En este último incrementaron sus membresías y muchas de éllas se unieron para formar coaliciones y fue así como surgieron nuevas organizaciones como: el Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB), la Coalición de Comunidades Indígenas Oaxaqueñas, la Organización Regional Oaxaqueña y la Federación de Organizaciones y Comunidades Indígenas en California.
Todas estas organizaciones surgieron para responder a las diferentes necesidades de las comunidades transnacionales oaxaqueñas. Algunas de éllas se enfocan en proyectos específicos, otras se concentran en varias actividades culturales, deportivas y de asistencia a sus comunidades de origen, como por ejemplo, el apoyo para la construcción de escuelas, carreteras y clínicas.
III. La experiencia del Frente Indígena Oaxaqueño Binacional
Por lo que se refiere al Frente Indígena Oaxaqueño Binacional o FIOB, que es la organización a la que pertenezco y represento, fue creada en 1991, cuando líderes Mixtecos y Zapotecos se unieron para formar el Frente Mixteco-Zapoteco Binacional (FM-ZB). Al cumplirse los 500 años del encuentro de dos mundos, es decir, cuando los Europeos descubrieron e invadieron al Continente Americano, cinco organizaciones pequeñas se unieron para protestar por el genocidio que en muchos de los actuales países latinoamericanos se llevó a cabo de los grupos indígenas y también por la discriminación y abandono que por siglos hemos sufrido los indígenas. Lo que se pretendía era atacar el punto de vista de los Europeos al celebrar cinco siglos del "encuentro de dos mundos". Los indígenas celebramos 500 años de resistencia. Resistencia de la explotación, de la opresión y de todo tipo de abusos que durante todo este tiempo hemos padecidos. Aún a la fecha seguimos luchando para rescatar todo lo que nos pertenece como la cultura, lengua y nuestra propia visión del mundo.
Y aunque al principio ese fue el motivo principal que llevo a la formación del Frente Mixteco-Zapoteco Binacional, dos años más tarde se decidió transformar esta organización en el Frente Indígena Oaxaqueño Binacional, para que fungiera como una organización capaz de representar no solamente a los Mixtecos y Zapotecos sino a otros inmigrantes de origen oaxaqueño que más recientemente comenzaron a llegar a los Estados Unidos: que son los Triquis y Chatinos. El FIOB se conformó como una organización de base constituida tanto por organizaciones como por comunidades e individuos de origen oaxaqueño. Surgió en los Estados Unidos, pero expandió sus actividades a Oaxaca (la región Mixteca) para coordinar el trabajo de forma binacional y así poder trabajar con las comunidades expulsores de inmigrantes y con los inmigrantes mismos en los lugares a los que llegan en busca de sustento.
Las actividades específicas del FIOB son: hacer demandas al Gobierno sobre las necesidades de las Comunidades indígenas, luchar contra los abusos de los que son víctimas los migrantes en los lugares a los que emigran en busca de trabajo; defender los derechos humanos en general de los indígenas oaxaqueños, promover la autonomía de las comunidades y el uso de los recursos y preservar la cultura.
Para lograr estos fines, se han hecho cientos de movilizaciones, conferencias de prensas, oficios y reuniones con diferentes entidades del Gobierno de ambos lados (Mexico-EE.UU). Pero todo esto no ha sido suficiente para atender a las necesidades inmediatas de las comunidades. Para resolver este desafío, el FIOB buscó una solución. En 1993 fue creado el Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño, Inc. (Centro) en ambos lados de la frontera para buscar fondos e implementar proyectos específicos para las comunidades. El Centro está registrado con el Servicio de Ingresos Internos, conocido como IRS, cuenta con una Mesa Directiva y legalmente es independiente del FIOB.
A lo largo de 5 años, en colaboración muy cercana con el FIOB, el Centro ha sido capaz de implementar los siguientes proyectos:
EL TEQUIO La Voz Binacional de los Oaxaqueños: Un boletín informativo que se publica bimensualmente y en donde se puede encontrar información sobre las diferentes actividades del FIOB e información sobre el estado de los Proyectos del Centro. A través de este medio, hemos podido informar al público en general nuestra historia, las situaciones que enfrentamos y las respuestas que hemos dado a los desafíos. Además ha sido una puente de educación para nuestros miembros.
La Guelaguetza: Un evento cultural oaxaqueño que es mundialmente conocido. Los migrantes en California lo comenzamos a celebrar desde los finales de los 80s y ahora se ha expandido en diferentes áreas de mayor concentración de indígenas oaxaqueños.
Proyecto de los Pueblos Indígenas: El FIOB luchó para poder brindar servicio legal a los campesinos indígenas en su propia lengua (Mixteco). Después de un periodo de pláticas y negociaciones, en 1993, la organización Asistencia Legal Rural de California empleó a dos personas clave en la comunidad Mixteca para educar a los campesinos indígenas sobre sus derechos laborales. Actualmente, éste proyecto está operado a nivel estatal con 7 trabajadores comunitarios de origen indígena.
La Copa Benito Juárez: A mediados de los 90s se celebró por primera vez en Madera, California un encuentro de basketbol entre los indígenas para competir por la "Copa Benito Juárez" en honor del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García. Los otros objetivos de este evento fueron reunir a los oaxaqueños en un mismo lugar para que puedan recibir información y al mismo tiempo cooperar en la recaudación de fondos para apoyar a las familias a trasladar los cuerpos de algún ser querido que fallece en California.
Proyecto de Intérpretes Indígenas: El primer proyecto novedoso del Centro/FIOB apoyado por una Fundación Estadounidense, Oxfam America. En 1996, el Centro contrató al personal del Instituto de Estudios Internacionales de Monterey para proveer un curso de capacitación intensiva a 12 personas bilingüe (Mixteco-Español o Zapoteco-Español) para que fungieran como intérpretes y dieran servicio de interpretación a las
comunidades indígenas de habla Mixteca y Zapoteca. Ahora, estos intérpretes
proveen sus servicios en las cortes judiciales, oficinas de imigración, hospitales, etc. donde son renumerados por sus servicios y al mismo tiempo actúan como puente de comunicación entre la persona indígena y la dependencia anglosajona. En 1998, se incorporaron a este Proyecto los hermanos Mayas de Guatemala, quienes también recibieron el curso para responder a las necesidades de sus comunidades en cortes de inmigración. Ahora, ellos formaron sus propia organización llamada MAYAVISION que también luchan para rescatar sus lenguas.
Proyecto de Salud: En 1998, en colaboración con la Organización en California de Líderes Campesinas, se inició este proyecto en el Valle de San Joaquín en California donde una Mixteca recibió capacitación para organizar a las mujeres indígenas y proveerles información sobre prevención de enfermedades crónicas, el peligro de las pesticidas y sobre violencia doméstica. El otro propósito de éste proyecto fue de desarrollar el liderazgo de las mujeres indígenas dentro del FIOB con el fin que no sólo se cuente con la presencia de las mujeres, sino que tengan voz y voto en las decisiones de nuestra organización. Este proyecto actualmente se expandió para incorporar otros objetivos como; 1) la educación de ambos hombres y mujeres para prevenir enfermedades, 2) Apoyar a las familias para que reciban servicio de salud, 3) Organizar ferias de salud, 4) Organizar entrenamientos entre los médicos y personal de salud sobre la cultura indígena y el uso de la medicina tradicional.
El Censo 2000 y las Comunidades Indígenas: En el Censo de 1990, apareció solamente una familia Mixteca. Como se había dicho antes, la migración de los indígenas comenzó desde los 60s, cómo fue posible que solamente se registró una familia. A partir de esto, en ocasiones apropiadas, el FIOB siempre se quejó de las formas del censo, porque no había ningún espacio para que en este caso, se identificaran como indígenas. Finalmente en el Censo 2000 se pudo conseguir este espacio, fue cuando el Centro/FIOB recibieron fondos para concentrar en educar a las comunidades sobre esto para que las familias se registraran como Mixteco, Zapotecos, Triquis, etc. Incluso, se le ayudó a familias analfabetas a completar correctamente sus formas del Censo. En este momento, se está procesando para conocer el número de indígenas oaxaqueños en California.
Proyecto de Ayuda a Damnificados por las Heladas: Entre fines de 1998 y principios de 1999 cayó una fuerte helada en el Valle de San Joaquin, la cual afectó severamente la industria cítrica de la región, lo cual afectó la situación económica de miles de familias indígenas campesinas. Como ocurre en todos los casos, los primeros en recibir apoyo del Gobierno fueron los grandes granjeros y poca ayuda fue dirigida a los campesinos. Con el apoyo económico de Oxfam America, se pudo ayudar a varias familias indígenas y no indígenas que se encontraban en las peores situaciones.
Proyecto de Reubicación de los Residentes de las "Trailas Tall Tree": Tall Trees Mobile Home Park, mejor conocido como "las trailas", era un terreno de 7 acres ubicado al sureste de la Ciudad de Fresno donde más de 50 familias, entre ellas 35 familias indígenas, por el modesto precio de la renta, compraron sus propias trailas y pagaban solamente el espacio y servicio para poder vivir ahí. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA) hace 20 años fue emitido un informe declarando que era "un lugar peligrosa para residir" y en 1992 se repartieron volantes escritas en Inglés y Español para informar a la gente sobre el peligro. A parte de esto, también se pusieron letreros alrededor avisando a la gente. Se cubrió la superficie con un capa de cemento que en tiempo de calor, todo el desperdicio se filtraba a donde estas familias vivían. A fines de 1997, el FIOB en colaboración con la Asistencia Legal Rural de California (CRLA) se percataron del grave problema y comenzaron a informar a las familias indígenas sobre el peligro. Al mismo tiempo, CRLA comenzó a negociar con las empresas que fueron responsables de tirar dicho desperdicio y con el gobierno local y estatal para indemnizar a las familias. Después de cinco años de negociación y el trabajo de varias organizaciones, agencias del gobierno, fundaciones y una empresa responsable, se consiguió que 32 de estas familias se reubicaran en otro lugar obteniendo una casa nueva y el resto de las familias recibieran una indemnización.
Proyecto de Participación Cívica: Este proyecto es el más reciente, es financiado por The James Irvine Foundation. Considerando que muchas familias escogen establecerse permanentemente en un lugar pero desconocen totalmente el sistema de Gobierno y el funcionamiento en general de la sociedad estadounidense, esto hace que se les sea muy difícil adaptarse. El objetivo principal es de identificar personas que muestran habilidades de liderazgo entre la membresía del FIOB para darles entrenamiento sobre cómo trabaja el sistema público en los Estados Unidos y de que manera pueden involucrarse localmente para representar sus intereses.
Esto es un breve resumen de lo que ha sido el trabajo y la experiencia del FIOB y el Centro trabajando muy de cerca en colaboración también con muchas otras organizaciones y fundaciones ya que sin el apoyo de ellos todo esto no hubiera sido posible.
IV. Conclusiones
Analizando todas estas experiencias se puede decir que sí se ha podido atender a las necesidades inmediatas de las comunidades. Al mismo tiempo, esto ha hecho que se conozca más sobre las comunidades indígenas, al menos información básica de quienes somos, de dónde venimos, porque venimos, los desafíos que enfrentamos y nuestra lucha por el respeto a los derechos que nos pertenecen. Es decir, nuestra función ha sido la de ser la voz visible y pública de miles de indígenas que por años habíamos pasado desapercibidos y que habíamos tolerado pobreza y discriminación.
Sin embargo, también hemos enfrentado muchos desafíos en el transcurso de este trabajo. Por ejemplo, contamos con un número muy limitado de personas muy bien capacitadas en nuestras filas y esto ha hecho que nuestro trabajo sea un poco lento, ya que es hasta ahora que algunos de los hijos de los migrantes que llegaron primero están teniendo la oportunidad de educarse.
Por otra parte, se espera mucho de las comunidades indígenas y se dice que somos muy unidos. No obstante, la unión de algunas organizaciones ha sido un trabajo muy rudo ya que todos quieren ser líderes y se retiran de nuestra fila para formar sus propias organizaciones de acuerdo a sus ideas. Esto por supuesto tiene mucho que ver con la política de los que oponen al trabajo que hacemos.
Asimismo, contamos con recursos muy limitados y apenas sobrevivimos en los proyectos que emprendemos, lo que limita profundamente nuestra capacidad para expandir nuestras actividades en todos los lugares donde se concentran los indígenas y a veces, la gente pierde el interés en la organización.
Como ven, el trabajo que hemos realizado en 10 años con sus éxitos y fracasos es difícil de resumir en tan poco tiempo, pero espero poder haberles presentado una imágen clara de lo que como migrantes oaxaqueños hemos vivido y realizado en este contexto trasnacional en el que vivimos. Muchas gracias y estoy a su disposición para cualquier comentario o pregunta.