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Migración y organización de los indígenas oaxaqueños

Rufino Domínguez Santos

“A Nuu-Yuku, mi pueblo; donde desarrollé mi primera lucha práctica, hace 15 años”.

La raíz de la migración de nosotros, los Mixtecos es palpable, tomando en cuenta los siguientes puntos: (1) La miseria y marginalización extrema, impuesta hace 502 años, por los invasores Europeos; (2) la tierra erosionada e improductiva, debido al saqueo de las maderas por las grandes compañías de aserraderos y al mal cuidado de los bosques por autoridades del distrito, miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI); (3) los productos que se siembran en la región solamente son: maíz, fríjol, calabaza, chile, productos de lo más básico y común en toda la región; (4) falta de precios de garantía a los productos arriba mencionados y a los ganados, los cuales no tienen un buen precio en el mercado que garanticen la supervivencia; (5) la ausencia total de empleos y un salario real pagado de acuerdo al costo de la vida en cada época. Tenemos que tomar muy en serio estos cinco puntos, para entender este fenómeno de migración que se da a nivel nacional e internacional, tanto entre los pueblos indígenas como los no indígenas.

Estos cinco puntos se aplican de manera especial el nuestro Ñuu-Savi, que en nuestra lengua quiere decir “pueblo de la lluvia”. La palabra “Mixteca” fue asignada por los antiguos Aztecas y significa “país de las nubes”. No tenemos una fecha exacta de cuando se empezó la migración, pero sabemos que ha venido sucediendo desde años y años atrás, seguramente desde la invasión de nuestra cultura por los españoles. Por ello me veo obligado a nombrar a los Ñuu-Savi como migrantes históricos. En un principio, se daba la migración interna hacia la costa del estado, Pinotepa Nacional, porque es un área rica en comparación con la Mixteca. Ahí hay trabajo de agricultura en la cosecha de mangos, cocos, algodón, café, plátano, etcétera. Otros se empleaban como arrieros o pastores; las mujeres vendían ropas bordadas a manos; pero el movimiento en busca de empleo se daba como un círculo migratorio de años y meses. Esto era lo que contaban mi abuelita paterna y mi papá Primo Domínguez Tapia.

Mientras unos seguían yendo a Pinotepa Nacional, otros empezaron a ir al estado de Chiapas a la pizca de algodón y café entre otros productos, caminando por varias semanas, buscando siempre trabajo para sobrevivir. En aquellos tiempos, en la Mixteca, habían casas hechas de zacates, ramas y palos; era rico el que construía casa de adobe. Como el año de 1917, los primeros Mixtecos llegaron al estado de Veracruz, a la famosa corte de cañas de azúcar y otros trabajos del campo. Familias enteras iban a trabajar, e inclusive los niños de cinco años en adelante ya trabajaban duro. Entre 1925 y 1940 empezaron a llegar a la capital del país: el Distrito Federal o conocido en nuestra lengua como Nuu-Coyoó, que quiere decir “encima del pantano”. Con la diferencia de que aquí los migrantes se empleaban en obras de construcción, jardinería o en casas privadas. La cantidad de Mixtecos en el Distrito Federal se incrementó más que en Veracruz, en números increíbles. Muchos se establecieron con el pasar de los años y actualmente hay Mixtecos que viven de manera permanente en Veracruz y Nuu-Coyoó. Muchos de ellos ya no se consideran indígenas, se les ha olvidado el Mixteco y casi todo lo de nuestra linda cultura; ni siquiera se consideran oaxaqueños. Esto es por miedo a sufrir discriminación y racismo de parte de los mestizos, muchos de los cuales no ocultan su rechazo hacia nosotros los indígenas diciendo palabras como “ignorantes”, “indios patas rajadas”, “Oaxaquitas”, o “Oaxacos”, por mencionar sólo algunas de las muchas palabras peyorativas que hay.

Después de la década de los cuarenta llegaron los primeros indígenas al estado de Sinaloa, al valle rico de Culiacán, para la siembra y cosecha del jitomate. Trabajaban para los grandes agricultores y por esos años eran trabajos bastante forzados, más de lo que el cuerpo alcanzaba, como condición para poder conseguir trabajo. No había viviendas, luz, agua potable y la jornada de trabajo era de más de diez horas diarias, los siete días de la semana, sin derecho a organizarse o a la sindicalización. Aquí es donde se dan las primeras luchas de los indígenas Mixtecos, en las décadas de los sesenta y setenta, las cuales sufrieron fuertes represiones por parte de los patrones. Las huelgas y manifestaciones se hicieron debido a los descontentos por las malas condiciones de todos los trabajadores agrícolas. Éstos empezaron a demandar lo siguiente: el derecho a la sindicalización, jornada de ocho horas, aumento salarial, construcción de viviendas dignas con luz y agua potable, aguinaldo, respeto a las mujeres, alto a la carrilla, etcétera. Los líderes principales eran Mixtecos en su mayoría, organizados bajo la bandera de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC). Algunas de las demandas fueron parcialmente cumplidas a causa de las grandes movilizaciones de los trabajadores. Por esos mismos años, empezaron a llegar a Sonora, y finalmente a las dos Californias Norte y Sur, migrantes en una situación similar a la de Sinaloa. Por esta misma razón, en estos lugares se desarrollaron las mismas luchas y peticiones las cuales siguen siendo las mismas hasta estos momentos. En el siguiente apartado hablaremos sobre las organizaciones indígenas oaxaqueñas.

Se fundan las primeras organizaciones

En 1981 es fundado el Comité Cívico Popular (CCP) en la Ciudad de México por los trabajadores del metro, todos ellos de la comunidad de San Miguel Tlacotepec, ante problemas de la comunidad como: corrupción en la presidencia municipal, gobernada en ese entonces por priístas y por mal manejo de la educación de parte de los directores de la escuelas primaria y secundaria. Todos ellos fueron destituidos de sus cargos por la gran presión que realizó el CCP. En ese entonces tenía una visión localista y no se identificaba como indígena, tampoco hubo esfuerzo por organizar a los demás pueblos. No fue hasta 1987 que se denominó Comité Cívico Popular Mixteco (CCPM), ya estando en los Estados Unidos (EEUU) y ante el surgimiento de diferentes organizaciones indígenas en México y el continente americano. Comenzó a organizar a otros pueblos, ampliando su objetivo regional y rescatando algunos líderes viejos luchadores de Huajuapan y Juxtlahuaca, quienes fueron mis mejores maestros en la formación de mi conciencia. Ahora, el comité, es una importante fuerza en la Mixteca y en el condado de San Diego, California. Yo hubiera pertenecido a esa organización, si es que hubiese tenido un objetivo regional desde sus inicios.

El 11 de abril de 1984, en el rico valle de Culiacán, Sinaloa, se constituyó la Organización del Pueblo Explotado y Oprimido (OPEO), formado por los trabajadores agrícolas migrantes Mixtecos de la comunidad de Nuu-Yucu (San Miguel Cuevas). El objetivo era seguir con la lucha que se empezó en 1980, ante los abusos de la autoridad municipal en contra de la mayoría del pueblo, como por ejemplo, el cobrarles fuertes cantidades de dinero por migrar fuera del pueblo. Se vivieron momentos muy represivos, quemaron y tumbaron tres casas, encarcelaron a decenas de comuneros, violaron a varias mujeres y asesinaron a cuatro de nuestros compañeros. El primero asesinado fue Esteban Vega Ventura, el 6 de junio de 1982, luego Samuel Acevedo Laguna e hijo en 1983 y Miguel Ventura Santos en 1986. Todos estos crímenes han quedado olvidados y sin castigo a los autores intelectuales y materiales, manipulados, defendidos y dirigidos por los priístas de Juxtlahuaca. Había varias amenazas de muerte en contra de los principales opositores, pero con la organización del pueblo logramos, en dos años, destituir a los responsables del hecho. Con esta experiencia continuamos organizándonos en nuestro camino de la migración, apoyando a la CIOAC en Sinaloa y Baja California Norte, hasta 1984. El OPEO es reconocido en el Valle de San Joaquín en California y Oregon. Tiene varias representaciones de varios pueblos en la Mixteca que viven de manera permanente en California.

La Asociación Cívica Benito Juárez (ACBJ) se organizó en 1985 en la Ciudad de Fresno, California. La formaron trabajadores agrícolas de la comunidad de San Juan Mixtepec y algunos de Tepejillo, en especial por un notable compañero llamado Bernardo Cruz, quien desempeñó un brillante papel pero que ya ha partido para descansar en paz, en un accidente automovilístico en el estado de Oregon. ¡Gracias compañero! porque dejaste huellas con tus acciones para nuestra lucha. El objetivo de la ACBJ era de defender a los trabajadores de la explotación en manos de rancheros y contratistas del Valle de San Joaquín. También ha promovido la venida de dos gobernadores de Oaxaca, Heladio Ramírez López en 1988 y Diódoro Carrasco Altamirano en 1993. Estas visitas no han beneficiado a nuestros pueblos en ambos lados de la frontera; los gobernadores no han hecho más que gastar mucho dinero en sus viajes, lujosos hoteles y comida. Los que vivimos aquí ni siquiera disfrutamos de ello.

Estas son las principales organizaciones que tienen más tiempo de haberse formado y que han tenido un papel serio ante los problemas, a pesar de los errores que se han cometido. Con la migración han llegado a los EEUU no solamente la costumbre, tradición, cultura y los condimentos de la comida popular oaxaqueña, sino que también han llegado organizaciones formadas en México para enfrentar los problemas de manera binacional. En la región Mixteca, tenemos estos problemas:

  1. Uno de los problemas más graves son los conflictos de tierra entre pueblos. Durante décadas y hasta más de cien años, la mayoría han estado enfrentándose con violencia armada, costando la vida a decenas de personas inútilmente. Además, se han perdido millones de pesos de las cooperaciones de los habitantes para los gastos económicos de la comunidad por los litigios, aunque muchos de nosotros quienes vivimos fuera de nuestros pueblos, seguimos pagando nuestras cuotas en beneficio de los mismos pueblos. Durante estos conflictos los que se han beneficiados son el gobierno y su burocracia: los ingenieros, licenciados, ministerios públicos, funcionarios de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), etcétera. Nunca han actuado para resolver los problemas, engañando a las dos partes en conflicto dándoles la razón.
  2. La falta de servicios básicos en varias comunidades, clínicas de salud, carreteras, puentes, agua potable, luz eléctrica, correos, telégrafos, teléfonos etcétera; ahí en donde existen, no funcionan bien.
  3. La ausencia de los niños en las escuelas debida a que a temprana edad migran con sus padres, en busca de una supervivencia, y no llegan a tener una educación mínima.
  4. El saqueo indiscriminado de las maderas, en donde todavía hay, por parte de las compañías aserraderas quienes engañan a los pueblos con promesas para la explotación de los bosques.
  5. No existe alguna preocupación por reforestar las montañas de la Mixteca que han quedado desérticas.
  6. Falta de apoyo técnico en el campo para sembrar productos no regionales y la ausencia total de créditos para esto.

En Sinaloa, Sonora y las dos Californias, Norte y Sur, los trabajadores agrícolas tenemos problemas de falta de viviendas dignas, electrificación, agua potable, educación de los niños, racismo, discriminación, atención médica ineficiente y el no registro de un sindicato (como la CIOAC para defender mejor a los trabajadores ante los patrones de la carrilla), respeto a las mujeres, mejores prestaciones, contratos colectivos. Estos últimos son indispensables para la defensa del salario y el respeto a los trabajadores.

Aunque desde los tiempos de la contratación vinieron Mixtecos por primera vez a EEUU, no fue sino hasta la década de los ochenta cuando se incrementó la migración en masa de familias. Ahora somos cientos de miles, no solamente Mixtecos, sino también Zapotecos, Triquis y de todos los dieciséis pueblos indígenas de que se compone Oaxaca. A pesar de que EEUU es el país más rico en el mundo, no quiere decir que no hay problemas e inclusive, son similares a los que hay en México, como por ejemplo:

  1. Falta de viviendas. En el condado de San Diego, por ejemplo, por mucho tiempo los migrantes han estado viviendo debajo de la tierra, escarbando como topos o casas de cartón y plástico construidas por ellos mismos. En el norte de California, Oregon y Washington hay temporadas de cosecha en las que se vive debajo de los árboles, parques y carros, porque la renta es muy alta y el salario no alcanza.

  2. El abuso en los campos agrícolas por parte de los rancheros o sus contratistas, quienes no cumplen con la ley laboral del estado en cuanto al salario mínimo, seguridad y salud; tampoco permiten la sindicalización de los trabajadores, sino que utilizan a los contratistas, que son más explotadores y cometen más atrocidades, impidiendo a la Unión el tener contratos de trabajo con cualquier compañía o patrón.

  3. El problema de idioma es muy grande ya que la mayoría de nosotros hablamos sólo un poco o nada de español, siendo, entonces, víctimas más fáciles ante el inglés; sobre todo ante las leyes de este país, las cuales son totalmente diferentes a la de México y no las conocemos. Hay unos ejemplos claros de esto, como el de Santiago Ventura Morales, quien fue arrestado el 13 de julio de 1986 por la policía del estado de Oregon, acusándolo de un asesinato que nunca cometió. Él fue condenado a cadena perpetua, sin haber tomado en cuenta su idioma indígena; además los que atestiguaron lo hicieron de manera forzada por los policías. La sorpresa fue para el estado, cuando se formó el Comité para la Liberación de Santiago Ventura Morales, encabezado por Donna Slepack, en coordinación con diferentes organizaciones a nivel nacional e internacional. Durante cuatro años y medio se luchó para demostrar no solamente su inocencia, si no para evidenciar el sistema jurídico de ese estado. El 9 de enero de 1991 fue liberado después de grandes presiones populares en donde participó activamente el OPEO junto con otras organizaciones indígenas. El otro caso es de Adolfo Álvarez, un indígena Triqui de Yuta-Sanií, a quien lo detuvo la policía y fue interrogado en inglés, después en español, llegando a la conclusión de que él estaba loco por hablar otra lengua. Lo llevaron a un manicomio en 1990 pero fue puesto en libertad en Junio de 1992, después de la intervención del compañero Santiago Ventura, bajo la organización del OPEO, demostrándose una vez más la incomprensión del estado. Éstos son unos de los ejemplos más conmovedores sobre la problemática del idioma entre nosotros, los indígenas migrantes, aún en la época de los “500 Años de Resistencia y Genocidio de los Indígenas Americanos”.

  4. Otro problema es que el Servicio de Inmigración y Naturalización (“la migra”) utiliza fuerzas excesivas en los arrestos que realizan diariamente, como el sucedido en 1987 en la ciudad de Madera, California, cuando Ismael Ramírez, un joven Mixteco de escasos 17 años, fue perseguido, arrestado y brutalmente golpeado y quien murió en el hospital de Fresno debido a los golpes que recibió. El crimen quedó impune y el responsable, en lugar de destituirlo de su cargo, fue ascendido de posición y transferido a otro estado. Éste no es caso único sino que es parte de la vida diaria de los migrantes. El 5 de Noviembre de 1992, en la ciudad de Farmersville, California, la migra entró a arrestar a varias personas en sus propias casas, siendo deportadas más de 30 mujeres y hombres, con la complicidad de la policía local, lo cual está prohibido por la ley. Al día siguiente se realizó una manifestación de más de mil personas repudiando estas prácticas, sucedió de nuevo el choque con la policía y fueron varios a la cárcel, entre ellos varios Mixtecos, como Teresa Arzola Ramos. A partir de entonces se formó el Comité de Paz y Justicia de Farmersville (CPJF), integrado por Mixtecos y mestizos para denunciar este gran abuso. Estos son ejemplos bien claros de las violaciones de derechos humanos que sufren los migrantes en los EEUU.

Las organizaciones mixtecas realizaron dos encuentros en la ciudad de Fresno, uno en el mes de mayo y el último el 6 de agosto de 1988. Éste último fue el más importante por los compromisos que se acordaron, pero que nunca fueron cumplidos por el CCPM, ACBJ y OPEO, para formar una coordinadora general y trabajar juntos en la construcción de una sola organización en el camino de la unidad. Los acuerdos fueron un total fracaso ya que los principales líderes no actuaron ni siquiera en la comunicación con otros y cada quien empezó a trabajar por su lado. Pero todavía se puede insistir en una unidad real; tenemos que entender verdaderamente que estamos luchando en contra de las injusticias y que la unidad no se puede realizar con intereses particulares. Tenemos los mismos objetivos de lucha e, incluso, hemos sido compañeros de muchos años.

Por otro lado, los hermanos Zapotecos, de los cuales miles se encuentran en las zonas urbanas de Los Ángeles, en 1988 fundaron la Organización Regional de Oaxaca (ORO) y el Comité Tlacolulense en Los Ángeles (COTLA). Las organizaciones se hicieron con la finalidad de difundir la cultura oaxaqueña en sus diferentes aspectos, una de los eventos más famosos es el de La Guelaguetza, bailable ancestral de nuestros pueblos de hace miles de años y que actualmente se sigue realizando por parte del gobierno estatal en Oaxaca, México. Es una herencia rica de nuestros antepasados que se realiza en el cerro del fortín en la ciudad de Oaxaca, en donde cada año se reúnen para dar gracias a la Diosa del Maíz, para que llueva en abundancia y para compartir los productos de cada región del estado. Desde 1988 se realiza consecutivamente una Guelaguetza en la ciudad de Los Ángeles, cada vez con más asistencia del público. En este último evento de 1994 hubo una asistencia de arriba de diez mil personas, lo que significa que será unas de las festividades más importantes en un plazo muy cercano, por la magnitud del evento. Pero no queremos que la Guelaguetza se convierta solamente en un pasatiempo sino que realmente, rescatemos nuestra historia con dignidad. Lo importante es que el evento mantenga su autonomía ante el gobierno y los partidos políticos de ambos países.

Se forma el Frente Mixteco-Zapoteco Binacional (FM-ZB)

El día 5 de octubre de 1991 fueron convocadas las siguientes organizaciones: ACBJ, CCPM, OPEO, ORO y COTLA en la ciudad de Los Ángeles, California, en preparación para contrarrestar el celebramiento del mal llamado “500 años del descubrimiento de América” y ante el surgimiento de muchos organismos indígenas en México y en nuestro continente americano. Las cinco organizaciones acordaron formar el Frente Mixteco-Zapoteco Binacional (FM-ZB) como un órgano de coordinación de las actividades lanzadas como “Campaña de 500 Años de Resistencia, Genocidio y Etnocidio”. Entre otras tareas planteadas, los objetivos fueron de llevar los mensajes a las radiodifusoras y hacer foros públicos. Sin embargo, el Frente sufrió una crisis interna por su mal liderazgo por el Coordinador General de aquel entonces en un tiempo, pero se fortaleció. Se cumplieron los propósitos en varias ciudades. El FM-ZB estuvo presente con buenos contingentes el 12 de octubre de 1992, manifestándose en contra de tal “celebración”, en San Francisco, Livingston, Los Ángeles y San Diego. Después de esto empezaron a solicitar sus ingresos al FRENTE otras organizaciones como: el Comité Social Unificador Mixteco (CSUM), Movimiento de Unificación de Jornaleros Independientes (MUJI), Club Tequixtepec (CT), Comité de Unidad y Justicia de Farmersville, todas ellas fundadas en 1990-92.
Así se empezaron a plantear innumerables peticiones ante el gobierno de Oaxaca para exigirle teléfonos en las comunidades rurales, caminos, correos, escuelas, electrificación, agua potable, clínicas de salud, entre otras cosas. Hoy en día (1994) se empiezan a ver resultados positivos ante estos planteamientos aunque no en su totalidad. Las peticiones se han venido planteando desde la visita a California de Heladio Ramírez López, gobernador del estado de Oaxaca, los días 15 a 16 de abril de 1989. En Watsonville recibió una fuerte protesta encabezada por el CCPM y en Madera donde el OPEO fue la única organización que protestó abiertamente. El 3 y 4 de octubre de 1993 vino a los EEUU el gobierno de Diódoro Carrasco Altamirano, encontrando que la mayoría de las organizaciones estaban coordinadas con el FM-ZB, el cual había adquirido una gran capacidad de organización en todos los lugares en donde el gobernador estuvo. Éste se comprometió a atender las peticiones del Frente en público y delante de algunas “organizaciones” aisladas, manipuladas por los consulados y el PRI. Sin duda alguna, el FM-ZB ha funcionado, consiguiendo victorias en diferentes asuntos y que los gobiernos lo reconozcan y lo respeten.

El FM-ZB es un instrumento de presión política con documentos básicos, elaborados a la manera de la lucha de los propios integrantes pero dentro de las leyes de ambos países. Por ello, se han creado dos organismos con registro legales, uno en México llamado Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño, A. C. (CBDIO-AC) y el otro en EEUU bajo el mismo nombre, con la diferencia de que es una organización no lucrativa. Los estatutos se han adaptados a la manera de las leyes de los dos países para recibir fondos para diferentes proyectos que se están planteando en los ambos lados de la frontera. Estos organismos son los brazos legales del Frente en su lucha reivindicativa en favor de todos los trabajadores.

En cuanto a los logros que hemos tenido en los EEUU, el 22 de diciembre de 1992 se logró la liberación de Roberto Antonio, Mario Antonio, Epifanía González, Néstor Miguel, Brígida Antonio y Reyna Antonio José, quienes fueron encarcelados durante tres meses en Brownsville, Texas. Todos ellos son Mixtecos y fueron liberados con la ayuda de la Asistencia Legal Rural de California (CRLA) y el FM-ZB. El 9 de enero de 1993 se firmó un convenio entre el Frente y CRLA, con el objetivo de orientar a todos los trabajadores indígenas migrantes sobre sus derechos laborales, con el nombre de “Proyecto de los Pueblos Indígenas”. Éste proyecto empezó a operarse el día 11 de octubre del mismo año, bajo mi responsabilidad, y a un año de trabajo no puedo decir que han habido grandes éxitos, sin embargo si se ha logrado asistir a varios talleres de orientación laboral en diferentes lugares de California, sobre como solucionar a diferentes problemas en los lugares de trabajo. La presencia del proyecto es cada vez más conocida, no solamente a nivel estatal, sino también a nivel nacional. Ha sido criticado dentro de CRLA y fuera de ella, sin fundamentos, pero seguirá adelante porque la presencia indígena es numerosa y hay necesidad de seguir trabajando.

El 4 y 5 de septiembre de 1993, el FM-ZB y la Unión de Campesinos de América de César Chávez (UFW) se reunieron para analizar la situación de los trabajadores agrícolas y conocer más de cerca las actividades de ambas. Finalmente firmaron un acuerdo de 12 puntos de cooperación y reconocimiento; sin embargo, a un año del mencionado convenio, las cosas no se miran muy bien pero cuando menos hay respeto entre las dos organizaciones. Nosotros, como Frente en el valle de San Joaquín, hemos asistido a los eventos que la UFW organiza en todo momento pero ellos nunca han asistido a las nuestras. El cumplimiento conviene a los dos, porque solamente así ganaremos una lucha en bien de todos los trabajadores.

En Oaxaca es en donde más se ha avanzado en lo referente a la organización y en los problemas concretos, por medio de la firma de dos convenios. Uno es con el gobierno estatal de “peso sobre peso” y el otro con la Sociedad de Producción Rural Tesoro de la Montaña, de carácter económico, para crear pequeñas empresas productivas en el estado y vender productos oaxaqueños. Esto es sin duda un paso positivo para los pueblos indígenas de Oaxaca, aunque no es la alternativa para el fin de la miseria y la migración. De igual forma, la ilusión con el Tratado de Libre Comercio (TLC), que se firmó el año pasado, no nos ayudará en nada, si no se toma en cuenta el crear empleos con un salario real, de acuerdo con el costo de la vida.

El FM-ZB ha hecho también dos grandes acciones en México, una en Oaxaca y la otra en Baja California Norte. La primera es la movilización del día 22 de junio del presente año, en donde participaron mujeres, niños y hombres, que realizó la comunidad de San Mateo Tunuchi para liberar a su agente municipal Celso Cruz Ramos, en compañía con otros que se encontraban en la misma cárcel por un conflicto de terrenos del pueblo. La movilización nos enseña que solamente organizados podemos alcanzar grandes victorias. La otra acción es reciente y grave, porque la marcha que se inició en San Quintín con destino a Mexicali, para exigir al gobierno panista de Ernesto Ruffo Appel el cumplimiento de lo que prometió meses antes, terminó en actos represivos. Los hermanos indígenas, migrantes agrícolas, llegando a Tijuana, tomaron pacíficamente el centro del gobierno y fueron reprimidos violentamente por las fuerzas del estado, el día 10 de agosto de 1994, con un saldo de 32 encarcelados y 20 heridos. El incidente fue reprobado por la opinión pública nacional e internacional y el gobierno se vio obligado a sentarse en la mesa de la negociación. Éstas han sido algunas de las experiencias más importantes que ha tenido el Frente desde los inicios de su lucha y a pesar de las intimidaciones que recibimos para no seguir con nuestra causa; pero se equivocan en ello porque avanzaremos siempre adelante, movilizando a nuestros pueblos.

Hago una crítica seria y responsable a todos los académicos, antropólogos e historiadores, que han estado estudiando el fenómeno migratorio de nosotros, para que no nos estudien solamente como piezas arqueológicas, si no como seres humanos que tenemos causa y efecto de lo que hacemos. Tienen la obligación moral de apoyar de manera técnica, material, física y moralmente el esfuerzo y la lucha que desempeñamos. Los estudios nos benefician hasta cierto punto, no se reprueban, lo que repruebo es la ausencia de un apoyo directo o indirecto de parte de ellos. Les hago un llamado a que reflexionen sobre esta observación y sí, necesitamos mucho de parte de ustedes.

Hacia una nueva fase del FM-ZB

El avance organizativo del Frente demanda que integre a otros pueblos indígenas provenientes del estado de Oaxaca. Al principio, solamente habían Mixtecos y Zapotecos, ahora han ingresados oficialmente los hermanos Triquis, Mixes y Chatinos. La Coordinadora General convocó a una Asamblea General Binacional en la ciudad de Tijuana el día 3 de septiembre de 1994, a la que asistieron más de 80 delegados efectivos y fraternales, que vinieron de Oaxaca, Baja California, México y California, Estados Unidos con una sorprendente participación de las mujeres, nunca antes habíamos reunido a tantas mujeres en esta clase de eventos. La Asamblea, por unanimidad, decidió cambiar el nombre a Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB). Este es el nombre que representa al estado, sin excluir a ningún pueblo indígena y está abierto para los que quieran incorporarse. En la mencionada reunión se reformaron los documentos básicos y se eligieron a los nuevos coordinadores regionales y generales ante la presencia de representantes del gobierno del estado de Baja California Norte, Oaxaca y el gobierno federal, quienes se comprometieron, una vez más, a cumplir las peticiones del nuevo FIOB en sus respectivos lugares. Finalmente, después de un evento cultural con bailables típicos y banda de viento oaxaqueña, marchamos por todo el centro de Tijuana hasta llegar a la frontera con San Isidro, para no denunciar solamente al gobierno Mexicano, sino también al de los Estados Unidos, por la reciente medida racista y xenofobista, la llamada Proposición 187, en contra de la comunidad migrante; por acusarnos directamente que, por causa nuestra, el estado vive una crisis económica; y, de manera más específica al señor Pete Wilson, gobernador de California, porque a unos días de haber asumido la gubernatura, empezó a sembrar odio hacia los migrantes en su discurso diario. Nosotros repudiamos esa actitud irresponsable y fuera de toda legalidad. Así pues, comienza una nueva etapa de lucha para nosotros los indígenas migrantes y no migrantes, la cual es un reto grande dentro de nuestro país y fuera de él, para cada uno de los integrantes comprometidos con el Frente.


A manera de conclusión y propuestas

No solamente en México estamos organizados y organizando a los indígenas; vemos en todo el continente americano, desde Alaska a la Patagonia, que estamos ya bien concientes de lo que vinieron hacer los europeos, a invadir nuestras tierras e imponer por la fuerza una cultura extraña. Por esto y ante el celebramiento del quinto centenario de resistencia, las organizaciones han tomado fuerza luchando por los derechos legítimos sobre la tierra, cultura, costumbres y el derecho inalienable de recuperar territorios perdidos a la fuerza por los españoles cuando llegaron en 1492. El FIOB tiene que demostrar lo que verdaderamente es una lucha binacional e internacional, porque eso es su bandera. Tenemos tantos problemas en México y en EEUU, que si no se combinan y se da atención a los dos países, no estaremos construyendo los objetivos futuros: el de solidarizar con todos los hermanos indígenas del continente americano para formar o integrarse a una organización continental; el de ser un instrumento capaz de unir a diferentes organizaciones oaxaqueñas, como lo hemos venido haciendo; el no dejar el trabajo de sindicalización en ambos lados del Río Bravo, porque la mayoría de nuestra gente que migra trabaja en el campo y el único medio para garantizar el salario justo y buen trato en los lugares de trabajo, es, y será siempre, la lucha sindical; y el de negociar con los gobiernos de ambos países, pero siempre manteniendo una distancia de independencia y autonomía, para seguir provocando cambios en los dos países.

El FIOB no estuvo tan activo en la campaña en contra de la proposición 187 en California, lo cual fue un error muy grande, y que desanima un poco, debido a la falta de un verdadero trabajo colectivo para resolver los problemas que mas nos une, no solamente a los indígenas, sino a todo el pueblo latinoamericano. Debemos aliarnos con ellos en esta lucha común, no debemos permitir el quedarnos con visiones localistas y nacionalistas. Ahora tenemos que lanzar una campaña para que los que se puedan, se hagan ciudadanos en los EEUU para poder votar y así rechazar cualquier gobierno o futuras proposiciones malas en contra de los derechos más elementales de todos los pueblos del mundo. Este país siempre han presumido de tener democracia, libertad y justicia. Ahora legalizan todo lo contrario en contra de los más pobres e indefensos. No debemos de permitir la implementación de la proposición 187, ya que es un paso hacia el neofacismo, neonazismo, racismo y la discriminación. Los gobiernos tienen que aceptar sus responsabilidades en la provocación de las crisis económicas; culpar a alguien más para lavarse las manos es su táctica. Nuestro deber como organización es unirnos con las demás organizaciones sindicales, sociales, culturales, políticas, obreras y campesinas, para construir un frente común ante los problemas que nos afectan a todos.

Siempre he soñado y propuesto la unidad de las organizaciones Mixtecas, pero tal parece que es cada vez más lejana porque, aunque habemos líderes buenos, solamente nos interesa nuestro pueblo y no salimos de ahí. Esa lucha simplemente localista no es madura, sin conciencia de lo que estamos haciendo, aquí es donde falta la educación de todos los miembros de la organización y preparar a nuevos líderes. Sin esto, el objetivo de una lucha binacional no será cumplido. En un futuro lejano, si se lograra la unidad sabremos organizarnos mejor para luego organizar a nuestras comunidades. Sí no lo logramos, vendrán más organizaciones y correremos el riesgo de estar divididos. El Frente está en sus mejores momentos para trabajar seriamente en estos puntos y sobre todo, para levantar conciencia en los pueblos que tienen problemas de límites de tierra para que los resuelvan de manera pacífica y negociada; para llamarlos a unirse para luchar en contra del verdadero culpable de estos problemas sociales: los gobiernos con todas sus maquinarias burocráticas. Tenemos que profundizar nuestra lucha para que se enseñen nuestras lenguas en las escuelas públicas y privadas, así como la historia de miles de años atrás, de lo que fueron nuestras tierras, ricas en todos sus aspectos, antes de la llegada de Cristóbal Colón.

A 502 años de la sangrienta invasión, los pueblos indígenas oaxaqueños migrantes y no migrantes, estamos entendiendo las raíces, identidad, historia y cultura para defenderlos ante las fuerzas manipuladoras de los gobiernos y sus medios, que quieren acabar con nuestro ser indígena. Somos los verdaderos ascendientes de nuestros antepasados, que nunca temieron la muerte, por más cruel e inhumana que fuera la hoguera, horca, cortada de orejasy lengua y todo aquello que hicieron los invasores para imponer su cultura, que a final de cuentas, está perdiendo fuerzas entre nosotros. El FIOB es parte de un movimiento continental indígena junto con nuestros hermanos que luchan en Ecuador, Chile, Panamá y en todos los países en donde estamos resistiendo encarcelamientos, asesinatos y el despojo de nuestras tierras. Estamos preparados para gobernar los países, dirigir a los pueblos y combatir las injusticias con nuestra verdadera democracia.

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