Por: Rufino E. Domínguez Santos
Vice-Coordinador General
Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB)
En memoria de los que murieron lejos del suelo donde hemos nacido
Tratando de buscar una mejor vida ante la pobreza, marginación, falta de empleos y por otro lado la erosión de la tierra semidesértica improductiva por falta de sistema de riego que se caracteriza la región mixteca, causado por los aserraderos y tala de bosques, miles de indígenas oaxaqueños emigramos a otros estados de la república mexicana, sobreviviendo en los trabajos agrícolas en los estados de Sinaloa, Sonora, las dos Bajas Californias, Norte y Sur, finalmente a Estados Unidos (EEUU). Aún que es un medio de sobrevivencia familiar, comunitaria y una solución un poco mejor en el aspecto monetario, sin duda tiene otras desventajas muy grandes en varios de los aspectos, pero sólo me enfocaré en la cuestión de salud con los medios que trabajamos en los lugares mencionados antes; Como todos sabemos en los grandes cultivos de tomates, verduras, frutas o algodón, es donde se concentra nuestra gente trabajando, sin saber que los venenos que rocian a las plantas para matar toda clase de insectos, hierbas, gusanos y enfermedades de las plantas también afecta a la salud del ser humano e incluso hasta la muerte; Recuerdo cuando era niño, tal vez de unos 7 años, supe la muerte de un joven que había trabajado rociando insecticida a las plantas de tomates en el Valle de Culiacan, Arcadio Gil González, tenía como 18 años de edad, era alto, fuerte y todos en mi pueblo de San Miguel Cuevas, estaban comentando que la causa fué las medicinas para las plantas en ese tiempo; Supuestamente porque pagaban más en este trabajo, por eso este muchacho trabajaba mucho en esto sin pensar en su salud. Han habido muchos casos sobre esto desde entonces, no sabemos qué porcentaje, casi en todas las comunidades donde hay una fuerte migración siempre hay alguien que se murió a temprana edad por problemas de las pesticidas
En 1988 toda una familia de 5 mienbros de Santa Catarina Noltepec, se murieron en Baja California, intoxicados con los venenos que son aplicados en los campos donde trabajaban. En la temporada de trabajo en el Valle de Culiacan, se concentran entre veinte a treinta mil indígenas oaxaqueños, la mayoría con toda la familia completa, hombres, mujeres y niños, todos trabajan en el campo en la pizca del tomate. Yo estuve trabajando en esto en 1984, fuí testigo de muchas cosas, por ejemplo de los que trabajaban con las químicas no tenían equipos protectivos para protegerse de posibles enfermedades o hasta la muerte. Pizcábamos tomates en un cuadro y por el otro lado pasaba el avión o los tractores rociando pesticidas a las plantas sin importar la presencia nuestra. Muchos de los residuos o cosas donde habían estos venenos eran arrojados a los canales de riego cercano contaminando al agua y el medio ambiente donde la gente por la tarde o los domingos hiban para bañarse e incluso tomar el agua, recogían los botes, valdes o cualquier otro recipiente para utilizarlo de alguna manera en la cocina; muchos niños comían el tomate en el campo sin labarlo y todos comiamos con las manos sucias. Todo esto ha traido nuevas enfermedades a nuestras comunidades de origen, por ejemplo el cancer que no era muy común antes, ahora lo es.
Los patrones nunca se han interesado en la protección de sus trabajadores, les importa más sus productos; No existe una orientación a los trabajadores para que se cuiden de todas estas cosas que pueden ser prevenidos si se da la prioridad del ser humano antes que los mismos productos. Esta misma cosa se repite en Sonora con menor cantidad porque van menos personas, pero a Baja California Norte se concentra entre treinta a cuarenta mil indígenas migrantes en épocas de trabajo. La mayoría en el Valle de San Quintín y al sur de Ensenada, es una repetición de hechos de lo que pasa en Sinaloa, con casos frecuentes de intoxicaciones por los fumigantes que se utilizan en los cultivos que han sido innumerables.
Unos de los problemas principales es que la mayoría de las pesticidas prohibidas en los campos agrícolas de EEUU, son aplicados indiscriminadamente en estos lugares de México. Millones de toneladas al año son rociados al campo libre. En EEUU ha sido muy fuerte la presión de las uniones y existe más educación y orientación sobre este problema a los mismos trabajadores, lo único que no pueden distinguir es que siguen consumiendo los productos mexicanos que son rociados con pesticidas prohibidas. Porque el tomate, fresas etc. son mandados a los mercados de Estados Unidos para los consumidores, lo que significa que hay una orientación a nivel nacional pero no a nivel internacional que sería lo más importante.
En los Estados Unidos no es la excepción. Más de un billón de libras de pesticidas son utilizadas al año y el 80% son utlizados en agricultura, otro billón de libras para preservar la madera, el 80% de los indígenas que viven en este país trabajan en el campo directamente donde son rociados cada día. Han habido casos de intoxicación colectiva de más de treinta trabajadores en el algodón, uva, fresas a pesar de que hay leyes de prevención y una agencia federal que regula estos tóxicos llamada Agencia para la Protección del Medio Ambiente (EPA) por su sigla en Inglés. En cada temporada de trabajo se registran incidentes con síntomas de envenenamiento de dolor de cabeza, mareos, debilidad, fatiga, náuseas, vómito, diarrea, sudor excesivo, vista nublada, dolor en el pecho, dificultad al respirar, lagrimió en los ojos, nariz y boca, dolor muscular y calambres, lo más comunes para saber que es causa de los venenos que hay en las plantas.
Sí hay letreros de aviso en Inglés de los peligros de no entrar a los campos o a veces en Español, pero desgraciadamente hay muchas personas que no saben leer y no se dan cuenta de este peligro, ven algunas plantas que se comen en Oaxaca adentro de los cultivos como quelite, verdolaga y los llevan a cocinar y despues se enferman de estómago. Los niños recién nacidos llegan con este mal en su cuerpo porque sus mamás estuvieron trabajando en el campo. Aún que hay leyes de protección al trabajador escrito de una manera muy bonita, los rancheros muchas veces no las cumplen y ni siquiera en algunos casos no lleban a los trabajadores al médico para evitar multas y gastos monetarios, esto sucede en el Condado de San Diego, Ventura, Valle de San Joaquín, Valle de Salinas etc. en el estado de California.
Estamos hablando lo que nos afecta como seres humanos pero hay algo más grave todavía que eso, porque los pesticidas contaminan todo con lo que se topan; cosechas, tierras, aire, agua sin importar la manera que se apliquen además de que son arrastrados por vientos a muchos kilómetros de donde fueron rociados; ríos, lagos, arroyos, océanos, aire, nubes, lluvia y nieve de las montañas más altas del mundo y en aguas subterráneas que se encuentran bajo la profundidad de la tierra. Se han podido encontrar residuos de pesticidas en los cuerpos de los peces, pájaros, animales silvestres, ganados, pollos cerdos, animales domésticos y son muertos por este peligroso veneno. Estamos hablando de la contaminación total del medio ambiente, acción irreparable en contra de nuestra Madre Tierra sin fronteras ni medidas que prevengan. El gran culpable de todo este mal son companías millonarias que las producen y todos son de EEUU para hacer experimentos o venderlos a otros países.
Hay otra manera de las contaminaciones las basuras que no son recicladas y son aventadas en cualquier lugar sobre todo en México; Los plásticos que no se pudren de contenido tóxicos y aerosoles que están al aire libre y cuando llueve se los lleva los ríos al mar. Quiero hablar de dos cosas más como discriminación ambiental y casos que estamos llevando a cabo. En la ciudad de Fresno, California, hay una colonia de indígenas mixtecos de más de cién familias con niños, a parte de estar trabajando en los campos, viven sobre una área de residuos de aceite. Por debajo de la tierra está la contaminación y sobre ella hay unas casas movibles que compraron a bajo costo sin saber de este problema. Ya hay algunos de ellos enfermos de cáncer tal vez sea por eso. Tienen ya viviendo ahí como cerca de 10 años y apenas se dieron cuenta porque nunca les hablaron en Mixteco aún que EPA alega que ya había avisado de este problema hace algunos años, nadie sabe de este aviso. El responsable directo de esto es la compañía más rica en gasolina Chevron, que ahora quiere nada más tapar con cemento esto y asunto arreglado. Sin embargo por experiencia sabemos que si vivieran los anglosajones en este lugar, limpiarían toda la tierra cómo se debe de ser. Ahora se está batallando para llebar a las familias en otro lugar o que las agencias, el gobierno paguen los costos de nuevas casas y reubicación de estas familias qué es lo más decente con responsabilidad. Al sur del Valle está otra comunidad que se llama Lamont, donde se pretende construir un establo de 25,000 vacas, hay muchos indígenas y no indígenas migrantes que viven aquí que se pueden perjudicar por esta cosa. Las lecherías también contaminan al medio ambiente porque se usan cosas tóxicas, creando moscos y malos olores a kilómetros. Como son lugares donde viven puros pobres entonces hay que llevarles trabajo no importando que consecuencias trae para la salud, importa más la riqueza.
Sin embargo ante estos grandes problemas se han podido dar algunas soluciones, sobre todo en el aspecto organizativo de las mismas comunidades que desde los principios de los 80's se empezaron a gestar pequeñas organizaciones de ciertos pueblos de Oaxaca y al interior de México para enfrentarse a los problemas laborales como los pesticidas en los campos de Sinaloa, Baja California y EEUU. No fué hasta el 5 de Octubre de 1991 en la ciudad de Los Angeles donde se funda la primera coalición de organizaciones oaxaqueñas llamada Frente Mixteco-Zapoteco Binacional (FM-ZB) y que en Septiembre de 1994 en la ciudad de Tijuana, se cambia su nombre a lo que hoy se llama Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB). Un proyecto único que ha cuajado a pesar de que es difícil por muchas cosas para la defensa de los indígenas en todos los aspectos de la problemática binacional que tenemos. Hemos tenido algunos avances significativos y en uno de los puntos de nuestro programa de acción dice: Luchar por revertir el deterioro ecológico y económico de los lugares de origen en Oaxaca, promoviendo proyectos de desarrollo autónomo y sustentable, basado en prácticas de la comunidad indígena y la combinación de estas con tecnología moderna apropiada aplicandolas en los lugares donde estamos residiendo como migrantes. Nuestros logros en EEUU son: La primera fué en 1993, haber logrado un Proyecto de los Pueblos Indígenas dentro de la Asistencia Legal Rural de California (CRLA) por su sigla en Inglés. Una agencia que proveé servicios a personas de bajos ingresos y trabajadores del campo. Tienen 16 oficinas en el estado con abogados para asistir a la gente sin costo alguno. Se contrató a dos Trabajadores de la Comunidad indígena que hablan el Mixteco, con sueldos para orientar a todos los trabajadores agrícolas en California sobre sus derechos laborales. Se calcula que somos alrededor de 60,000 oaxaqueños sólo en este estado y uno de los puntos del trabajo es orientar a los indígenas sobre los peligros de las pesticidas en los campos, sus causas y consecuencias en la salud de la familia completa aún que no trabajen en el campo. Los puntos de orientación son de que deben de exigir los equipos protectivos para la seguridad de su salud, labar la mano con jabón antes de comer. Esto debe estar accesible en los lugares de trabajo, cambiarse de ropa y bañarse bien antes de abrazar a los niños en la casa. También se deben de lavar la ropa por separado de los demás, sobre todo reportar síntoma de envenenamiento de inmediato con el responsable más cercano.
La segunda fué haber firmado un convenio con la Unión de Campesinos de América, mejor conocido como Cesar Chávez (UFW) por su sigla en Inglés. En Septiembre de 1993, la unión ha llevado una campaña a nivel nacional en contra del veneno de los pesticidas para proteger a los trabajadores del campo boicoteando los productos que más usan estos tóxicos como la industria de la uva. Con videos se dan a conocer estos peligros a los trabajadores y nosotros como organización respaldamos este esfuerzo en contra de este terrible mal.
La tercera fué haber contratado a dos mujeres indígenas como trabajadoras de la comunidad que hablan el Mixteco e incluso una de ellas habla las tres lenguas (Mixteco, Español e Inglés) con sueldo para orientar a las trabajadoras del campo sobre este tema del veneno de las pesticidas, ya que las mujeres son más propensas a enfermarse y más si son embarazadas pueden dar a luz a un niño con problemas de salud en sus vientres. Esto gracias a la colaboración conjunta entre el FIOB y la Organización en California de Líderes Campesinas.
En Baja California Norte, se orienta a todos sobre este peligro en los campos aún que de manera voluntaria por el Comité Regional de nuestra organización. En varios comunidades de la región mixteca donde tenemos presencia con comités municipales de base, se desarrollan los siguientes esfuerzos: el aprovechamiento forestal para uso de combustión en la preparación de alimentos como en la obtención de madera para la construcción de viviendas o destinada a la venta.
En los últimos cincuenta años, ha sido notoriamente la degradación de estos recursos naturales de los pueblos por diversos factores desde la intervención de grupos caciquiles externos a las comunidades que han saqueado verdaderamente el patrimonio natural. Es de suma importancia mencionar que en gran parte de este deterioro se debe al sistema agrícola de rosa-tumba y quema practicado por las familias indígenas. En relación a esta problemática hay una solución como un incentivo para la parcipación comunitaria de modo tal que permita realizar acciones de reforestación y establecimiento de viveros frutícolas proyectadolo en tres funciones básicos: como medio de reforestación y la obtención de frutas tanto el consumo familiar como la venta. En la explotación del viveros se hace el uso de los principios de la agricultura sustentable creando apropiación de alternativas agroecológicas, asi como facilitar oportunidades de empleo y al mismo tiempo favorecer al rescate de los recursos naturales a tráves de la promoción de acciones de reforestación y conservación de suelos. Se consolida las acciones de obtención de plantas para la reforestación abarcando especies forestales como frutícolas de manera sostenible, desarrollando viveros comunitarios.
Todo este esfuerzo gracias al apoyo económico de varias fundaciones en EEUU, pero de manera especial a Oxfam America, que en los últimos dos años nos han estado financiando en parte y de las mismas comunidades indígenas migrantes que vivimos en este país. Como podemos ver que sí se han podido prevenir algunos casos con estas orientaciones y educación a la misma gente sobre este tema. Estos son pequeñas gotas de nuestras contribuciones a nuestra comunidad indígena migrante para cuidar la salud y el medio ambiente en que vivimos. Continuaremos con la orientación para prevenir enfermedades en los campos y que los patrones piensen más humanos que todos somos afectados en este pequeño planeta tierra. Hay que usar otros métodos para no autodestruirnos, es un reto para todos los seres humanos. Sobre la comunidad en Fresno ya estamos trabajando en el aspecto legal para que nuestra gente sea reubicada en un lugar libre de contaminación a costo de la ciudad o del gobierno y en Lamont, estamos impidiendo la construcción de esta lechería con todos los recursos a nuestro alcance. El reto es orientar a nuestra gente en todas partes de donde somos y estamos para no tirar basura, aceite de manera indiscriminada pero sobre todo, cuidar nuestra salud siguiendo los pasos de protección y cuidar nuestra Madre Tierra de los tóxicos venenosos.